Puntos clave
- La alimentación es solo uno de muchos factores, entre ellos la actividad física, la genética y el ambiente, que pueden influir en la probabilidad de desarrollar la enfermedad de Alzheimer.
- Adoptar una dieta rica en alimentos antiinflamatorios — como la dieta mediterránea o la MIND — puede ayudar a retrasar la progresión de la enfermedad de Alzheimer y a reducir la probabilidad de desarrollarla.
- Los alimentos antiinflamatorios están asociados con niveles más bajos de la proteína beta-amiloide en el cerebro y pueden ayudar a controlar otras condiciones que aumentan la probabilidad de desarrollar la enfermedad de Alzheimer.
La enfermedad de Alzheimer es la forma más común de demencia. Los expertos no pueden predecir con exactitud quién desarrollará la enfermedad de Alzheimer, pero varios factores pueden aumentar o disminuir la probabilidad de padecerla. No puedes controlar algunos de estos factores, como la edad y la genética.
Tu dieta y tus hábitos alimenticios pueden desempeñar un papel en el desarrollo de esta condición. Ciertos patrones de alimentación pueden reducir tu riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer. Para las personas que ya tienen la enfermedad, estos patrones pueden retrasar su progresión.
La alimentación también ayuda a reducir la probabilidad de desarrollar enfermedades cardíacas, diabetes tipo 2 e hipertensión — condiciones asociadas con la enfermedad de Alzheimer.
La dieta puede tener algún efecto sobre el principal factor que contribuye a la enfermedad de Alzheimer.
Las personas con esta condición presentan niveles elevados de pequeñas moléculas de proteína llamadas beta-amiloides en su cerebro. Cuando estas proteínas se acumulan, pueden formar grupos y placas, lo que interfiere con la red de comunicación del cerebro.
Los investigadores han encontrado algunas maneras en que la alimentación puede retrasar la acumulación de beta-amiloide en el cerebro.
Por ejemplo, dado que la inflamación puede elevar los niveles de beta-amiloide, los patrones de alimentación antiinflamatorios
Las dietas que promueven la inflamación y son ricas en grasas contribuyen al endurecimiento de las arterias, a las enfermedades cardíacas y a la hipertensión. Las dietas antiinflamatorias, por otro lado, pueden ayudar a controlar estas condiciones, asociadas con la enfermedad de Alzheimer. Los expertos estiman que
Las personas con diabetes tipo 2 tienen un
Algunas evidencias sugieren que la dieta mediterránea y la dieta MIND pueden ayudar a retrasar la progresión de la demencia.
La investigación sugiere que un patrón de alimentación mediterráneo reduce la probabilidad de desarrollar enfermedades crónicas, incluida la demencia. Esta dieta es rica en alimentos antiinflamatorios, entre ellos grasas saludables y antioxidantes.
La investigación también ha sugerido que la dieta de Enfoques Dietéticos para Detener la Hipertensión (DASH) beneficia la salud cerebral. La dieta de Intervención Mediterránea-DASH para el Retraso Neurodegenerativo (MIND) combina elementos de las dietas mediterránea y DASH y puede reducir la probabilidad de desarrollar el Alzheimer.
Ambas dietas son bajas en grasas saturadas y te animan a evitar las grasas trans.
Basándose en la
- todas las bayas
- vegetales de hoja verde oscura
- otros vegetales
- nueces y semillas con moderación
- granos enteros
- aceite de oliva virgen
- pescados grasos, preferiblemente capturados en la naturaleza
- frijoles y legumbres
- pollo y pavo magros
Los investigadores también han encontrado que algunos alimentos pueden estar asociados con una
- queso grasos
- carnes rojas y grasas como carne de res, cerdo y cordero
- alimentos con azúcar añadida, como pasteles, productos horneados, dulces y refrescos
- alimentos procesados y empaquetados
- alimentos fritos
- mantequilla y margarina
Estos alimentos son fuentes de grasa saturada y de azúcar añadida, lo que puede aumentar la inflamación en el cerebro y en el cuerpo. Limitar o evitar estos alimentos se recomienda como parte de una dieta MIND.
La enfermedad de Alzheimer es una condición compleja con varios factores de riesgo. Los patrones dietéticos pueden ser solo una parte de la reducción de tu riesgo de desarrollar Alzheimer.
Existe evidencia sólida que respalda las dietas mediterráneas y MIND como parte de la prevención del Alzheimer. Sin embargo, esto no quiere decir que puedas eliminar por completo la posibilidad de desarrollar la enfermedad de Alzheimer. La dieta es solo un factor entre muchos, como la actividad física, la genética, la exposición a la contaminación y otros factores.
Aunque los resultados han sido no concluyentes y pueden depender de las poblaciones de muestra, un estudio mostró una reducción del
Un estudio anterior indicó que los participantes que siguieron más de cerca un patrón de alimentación MIND tuvieron una tasa reducida del 53% de desarrollar Alzheimer. Incluso las personas que siguieron moderadamente la dieta MIND se beneficiaron, lo que redujo su probabilidad en un 35%.
¿Cuál es el alimento número uno que combate la demencia?
No existe un “mejor” alimento para combatir la demencia. Los patrones de alimentación que incluyen varios alimentos antiinflamatorios, como vegetales de hoja verde, nueces, bayas (también llamadas frutos rojos), granos enteros, frijoles y aceite de oliva, pueden ayudar a prevenir o retrasar la enfermedad.
¿Cuál es la fruta que puede prevenir la demencia?
Los investigadores involucrados en el desarrollo de la dieta MIND encontraron que las bayas eran las más protectoras para el cerebro. Varios estudios han sugerido que las bayas (berries en inglés) son la fruta más beneficiosa para la salud cerebral. Los arándanos, fresas, moras y frambuesas son ricos en antioxidantes. Sin embargo, no pueden prevenir por completo la demencia.
¿Qué es una dieta blanda para personas con demencia?
Una dieta blanda incluye una variedad de alimentos blandos que son más seguros de comer para las personas con demencia avanzada, que pueden tener un mayor riesgo de atragantarse con alimentos sólidos. Los alimentos blandos son más fáciles de masticar y tragar para las personas con dificultades para tragar, pero no tienen impacto en prevenir ni retrasar la demencia. Ejemplos de alimentos blandos incluyen vegetales cocidos, frutas blandas sin cáscaras, carnes molidas, puré de papas, pescado, yogur, sopas y avena muy cocida.
La enfermedad de Alzheimer es una condición compleja con múltiples factores de riesgo. La dieta es un factor de probabilidad modificable. Varios estudios han mostrado que las dietas mediterráneas y MIND pueden ayudar a retrasar la progresión o reducir tu probabilidad de desarrollar la enfermedad de Alzheimer.
Estos patrones de alimentación incluyen muchos alimentos antiinflamatorios. También están asociados con niveles más bajos de beta-amiloide en el cerebro y pueden ayudar a controlar otras condiciones que aumentan la probabilidad de desarrollar la enfermedad de Alzheimer.



